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¿Cómo verificar que el precio declarado es coherente en todos los documentos del acto?

El precio que aparece en el acto de venta tiene que coincidir con el que consta en el contrato preliminar, en el poder si hay representación, y en cualquier otro instrumento vinculado. Cuando no coincide, la firma tiene que esperar. Detectarlo antes es el trabajo del revisor.

Por qué el precio aparece en más de un lugar

En la mayoría de los actos de transmisión, el precio o la contraprestación se declara al menos en tres documentos distintos:

  • El contrato de promesa o contrato preliminar, que es el antecedente del acto.
  • El acto definitivo, que es el que se firma y protocola.
  • El poder de representación, si alguna de las partes actúa representada, donde puede constar la operación o un rango de valores autorizado.

A veces también aparece en el comprobante de pago de la señal o del depósito, en una minuta interna, o en instrucciones escritas del cliente al profesional.

Cada uno de esos documentos llegó al despacho en un momento distinto, redactado por personas distintas, y con posibilidades distintas de que el número no cuadre.

Qué comparar y en qué orden

La comparación no se hace de forma simultánea: se parte del documento más reciente y se retrocede.

1. El acto definitivo como referencia. La cifra que consta en el borrador del acto que se va a firmar es la base. Es el número que, una vez firmado, será el que tenga valor legal.

2. El contrato preliminar. ¿Coincide con la cifra del acto definitivo? Si el acuerdo original era por un precio y la escritura refleja otro, hay que detener el proceso hasta tener una explicación documentada. Las razones pueden ser legítimas —ajuste por metraje, cambio negociado—, pero tienen que constar.

3. El poder de representación. Si una parte firma representada, el poder puede incluir un rango de valores o una cifra máxima autorizada. Hay que confirmar que el precio del acto cae dentro de lo autorizado. Un poder que autoriza "hasta cien" no cubre un acto de ciento veinte.

4. Comprobantes de pago. Si hay constancia de un depósito o señal ya pagada, la suma de esa cantidad más el saldo pendiente tiene que cuadrar con el precio total. Si el acto dice que la totalidad del precio ya fue recibida y el comprobante muestra que solo una parte se transfirió, la contradicción es visible desde antes de la firma.

Errores que aparecen con más frecuencia

El precio escrito en letras no coincide con el número. En documentos que expresan la cifra de las dos formas, la versión en letras se redactó en un momento y el número en otro, y una de ellas quedó desactualizada.

El precio incluye impuestos en un documento y no en otro. En operaciones donde la contraprestación puede declararse con o sin impuesto incluido, la cifra bruta y la neta pueden confundirse según quién redactó.

La moneda no es la misma. En operaciones con partes de distintos países o con cuentas en más de una divisa, la cifra puede estar en pesos en un documento y en dólares en otro, sin que esté indicado el tipo de cambio aplicado.

Actualización de precio sin actualizar todos los documentos. El precio se renegoció en el último momento, el acto se actualizó, pero el correo con las instrucciones del cliente o el contrato preliminar todavía refleja la cifra anterior.

Qué hacer cuando los números no coinciden

La discrepancia no se resuelve en la mesa de firmas. Si se detecta antes, se informa a las partes y se suspende la revisión hasta tener un documento que aclare la situación: una adenda al contrato, una corrección firmada, o una instrucción escrita del cliente.

Si la diferencia es mínima y podría ser un error tipográfico, igual se detiene el proceso. No corresponde al revisor interpretar cuál cifra es la correcta.

Lo que sí puede hacerse mientras se espera la aclaración: dejar constancia por escrito de qué se revisó, qué documentos estaban disponibles, y qué discrepancia se detectó. Eso protege al profesional y deja un rastro claro si el asunto se retoma días después con distintas personas.

Cuándo vale la pena tener una lista de comprobación específica

En operaciones de cierta complejidad, donde el precio aparece en cinco o más documentos, una lista de verificación por campos ayuda más que una revisión a ojo. La lista incluye el precio, la moneda, si lleva impuesto o no, la fecha en que se fijó, y el documento fuente de cada aparición.

La ventaja de sistematizarlo es que la comparación no depende de que quien revisa recuerde todos los documentos donde puede aparecer ese dato. La lista lo fuerza.

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